Cyberfractal

Principal Indice Motivación Objetivos Presentación Filosofía Método

El conflicto de las facultades


    El Conflicto de las Facultades (Der Streit der Fakultäten, 1798) es una de las últimas obras del filósofo Immanuel Kant. En ella, el lector aprehende la relación existente entre los saberes de las distintas facultades universitarias y, al mismo tiempo, reflexiona sobre la autonomía de la filosofía frente a las disciplinas más ligadas al poder político o religioso.

Ahora bien, en torno a este conflicto de poderes, Kant distingue, en primer lugar, tres “facultades superiores” —Teología, Medicina y Derecho—, que poseen un carácter más oficial y un vínculo directo con el Estado; y, en segundo lugar, una “facultad inferior”: la Filosofía.

01. La pregunta:

¿De qué manera el problema planteado por Kant en El conflicto de las facultades continúa vigente en las universidades y ciencias actuales?

02. Facultades superiores

1º) Teología: encargada de custodiar la verdad revelada. Su función social y política es mantener la moral y la obediencia a la religión oficial del Estado.

2º) Medicina: orientada a la salud del pueblo, pues la vida sana de los ciudadanos es condición para un Estado fuerte.

3º) Derecho (que muchas veces se menciona junto con Medicina y Teología): regulador de la organización jurídica y política de la sociedad

Estas tres facultades son "superiores" porque su enseñanza interesa directamente al Estado, ya que repercute en la religión oficial, en la salud pública y en la justicia social.

03. Facultad inferior: Filosofía

La filosofía, aunque considerada “inferior”, es para Kant la única que posee libertad crítica; debido a que es un saber sin supuestos, es decir no se encuentra subordinada a verdades reveladas (como la teología), ni a intereses prácticos del Estado (como el Derecho o la Medicina).

Su función es hacer la pregunta, poner en cuestión o examinar críticamente las pretensiones de las facultades superiores y al propio Poder Político.

04. El conflicto

El conflicto surge porque las facultades superiores buscan conservar y perpetuar doctrinas, conocimientos útiles, afines al poder, esto es, al Estado y a la Iglesia; mientras que la filosofía busca la verdad mediante el uso libre de la razón.

Esta verdad y libertad van a generar siempre resistencia por parte de la razón común.

    Kant defiende que la filosofía debe tener la autonomía necesaria para ejercer su función crítica, aun si sus conclusiones entran en tensión con los intereses políticos o religiosos.

    Así, la “facultad inferior” se convierte en garante de la libertad académica y del progreso de la razón ilustrada.

05. Particularidad de la Medicina

La medicina, dentro de este esquema, es particularmente significativa porque se ocupa directamente de la conservación de la vida corporal y del bienestar público. A diferencia de la teología —que parte de verdades reveladas— o del Derecho —cuyo objeto es la regulación jurídica de la sociedad—, la medicina se fundamenta en un saber empírico y científico acerca del cuerpo humano, la enfermedad y la salud.

1) No se ocupa de dogmas, sino de la vida concreta del cuerpo humano.
2)Representa para Kant una facultad “superior”, en cuanto sirve al bienestar general del Estado y de la sociedad civil.
3) Sin embargo, precisamente por su enorme influencia sobre la vida humana, sus conocimientos deben ser sometidos a examen crítico por parte de la filosofía, para evitar que se conviertan en simples técnicas subordinadas al poder político, económico o ideológico.

La medicina moderna posee una autoridad singular porque su saber se apoya en la ciencia experimental y en la eficacia técnica. Pero esta misma eficacia puede producir un riesgo: reducir al ser humano a un organismo biológico cuantificable, dejando de lado dimensiones fundamentales de la existencia, como el lenguaje, el sufrimiento subjetivo, la libertad, la conciencia o el sentido mismo de la vida.

Aquí aparece un problema central: la ciencia médica tiende naturalmente a privilegiar aquello que puede medirse, verificarse y controlarse. No obstante, existen aspectos de la experiencia humana que exceden lo puramente biológico. El dolor, la angustia, el deseo, el miedo, la memoria o el conflicto psíquico no siempre pueden comprenderse exclusivamente desde parámetros fisiológicos.

Por esta razón, otros campos del saber —como la psicología, el psicoanálisis, la filosofía o incluso la antropología— ocupan un lugar diferente respecto de la medicina y suelen recibir una valoración institucional desigual. Mientras el poder de la medicina arrastra una fuerte legitimidad histórica por su utilidad práctica inmediata, las disciplinas que estudian la subjetividad suelen quedar subordinadas o ser consideradas “menos científicas”, debido a que trabajan con fenómenos que no se pueden cuantificar (Por ejemplo, enfermedades que emergen por el contexto de la pobreza estructural).

Sin embargo, esta jerarquización desigual puede conducir a una visión reduccionista del ser humano. La filosofía crítica recuerda que el sujeto no es solamente cuerpo biológico (un paciente) sino también lenguaje, historia, cultura, conciencia y dolor interior.

Por ello, el problema no consiste en negar el valor de la medicina científica —que constituye uno de los mayores desarrollos del conocimiento moderno—, sino en evitar que su autoridad técnica se transforme en un modo exclusivo de comprender al sujeto.

Desde esta perspectiva, la filosofía cumple nuevamente una función esencial: interrogar los límites de cada saber, examinar sus supuestos y recordar que ninguna disciplina posee, por sí sola, una comprensión absoluta de la verdad humana.

06. En síntesis:

Kant organiza la universidad en tres facultades superiores —teología, derecho y medicina—, útiles al Estado, y una facultad inferior —la filosofía— que, aunque parece subordinada, es en realidad la más libre, porque le corresponde poner en cuestión la legitimidad, los fundamentos y los límites de las demás.

De este modo, la filosofía introduce un límite crítico frente a la autoridad médica, jurídica o teológica, recordando que ningún saber técnico o institucional posee por sí solo una verdad absoluta acerca del ser humano.
Semiología

Psicología

Fractal

Escritos

Contacto

Pensamiento Complejo

Balanza de la Justicia

#

ILLEX
Illex es la grieta.

Donde el sentido se cierra, algo queda fuera.

No es ley: es resto.

El sujeto emerge donde el discurso falla.
cf
“La medicina no debe ser pensada simplemente como una técnica al servicio de la vida, sino también como una práctica atravesada por relaciones de poder.”
Michel Foucault
El nacimiento de la clínica
Siglo XXI Editores
Buenos Aires, 2008.
“El derecho no es simplemente aquello que traduce las luchas o los sistemas de dominación, sino aquello por medio de lo cual se ejerce el poder.”
Michel Foucault
Microfísica del poder
Ediciones La Piqueta
Madrid, 1992.
Immanuel Kant
Lic. Gustavo Ricardo Rodríguez
Licenciado en Filosofía – USAL
Licenciado en Psicología – UBA
Psicoanalista
Investigador IIPC / USAL

Subir